jueves, 6 de mayo de 2010

Guerau de Cabrera

(mediados del s. XII) Trovador catalán. Su única obra conservada es una Enseñanza en 216 versos, dirigida a su juglar, Cabra, a quien reprocha no saber ejercer su oficio y omitir de su repertorio una gran cantidad de temas. Es una obra de gran valor para el estudio de las leyendas francesas medievales y de su difusión por Cataluña.

Bernat Cabrera

(Bernat o Bernardó de Cabrera, conde de Módica; ?, 1352-¿Milán?, 1423) Almirante catalán, nieto de Bernardo de Cabrera. Pedro III el Ceremonioso le restituyó parte de los bienes confiscados a su familia, y le tomó bajo su protección. Defendió Besalú contra los franceses (1390) y, en 1392, combatió en Sicilia por la subida al trono de Martín el Joven, de quien fue el principal consejero.

Bernardo de Cabrera

(Calatayud, 1289-Zaragoza, 1364) Noble aragonés. Participó en la conquista de Mallorca (1343), y comandó la escuadra que derrotó a la genovesa y se apoderó del Alguer (1353). Consejero de Pedro III el Ceremonioso, al negar su apoyo a los aliados de éste, Enrique de Trastámara y Carlos el Malo de Navarra, contra Pedro I de Castilla, cayó en desgracia y fue ejecutado como traidor.

Ángel Cabrera

(Madrid, 1879-La Plata, 1960) Naturalista español nacionalizado argentino. Profesor de zoología, especializado en mamíferos, realizó importantes investigaciones de la fauna sudamericana. Autor de Fauna Ibérica. Mamíferos (1914), Genera mammalium (1919-1925) y Mamíferos sudamericanos (1960).

Ramón Cabrera

(Ramón Cabrera y Griñó; Tortosa, Tarragona, 1806 - Wentworth, Inglaterra, 1877) General carlista. Destinado por su familia a la carrera eclesiástica, la abandonó cuando, al estallar la Primera Guerra Carlista (1833), fue desterrado de España por sus ideas reaccionarias. Regresó al país y se unió a las partidas guerrilleras que defendían la causa del pretendiente Carlos María Isidro («Carlos V») en la zona del Maestrazgo. Tuvo enseguida una partida propia y el pretendiente le ascendió a coronel en 1834.

En 1835, como represalia por los fusilamientos que ordenó tras la toma de Rubielos, los liberales fusilaron a la madre de Cabrera, acto que refleja la brutalidad de aquella guerra civil. Líder indiscutible del carlismo en el centro y Levante, su lucha se volvió cada vez más feroz, valiéndole el apodo de Tigre del Maestrazgo. Participó en las dos grandes expediciones carlistas, la del general Gómez (1836) y la encabezada por el mismo don Carlos hasta las puertas de Madrid (1837). En 1838 conquistó Morella y la convirtió en capital del territorio que dominaba (por lo que fue nombrado por el pretendiente «conde de Morella»).

Cuando el Convenio de Vergara puso fin a la guerra en el norte, que había sido su escenario principal (1839), el gobierno concentró todas sus fuerzas contra Cabrera, que se había negado a aceptar la paz. Vencido por Espartero en 1840, hubo de huir a Francia, donde vivió preso en el castillo de Ham. Volvió a Cataluña en 1846 para ponerse al frente de un nuevo alzamiento carlista que fue igualmente derrotado, obligándole a escapar a Francia otra vez en 1849.

En 1850 se casó con una rica hacendada protestante inglesa y se instaló en aquel país. Todavía trabajó para la causa, ya que fue designado jefe del partido carlista en 1869; pero sus desavenencias con el nuevo pretendiente («Carlos VII») y con la camarilla que le rodeaba determinaron su apartamiento definitivo de la dirección en 1870. Acabó por reconocer la legitimidad de Alfonso XII en 1875; y éste, en compensación, le confirmó el título condal y el grado de capitán general del ejército español.

Blas Cabrera

(Blas Cabrera y Felipe; Arrecife de Lanzarote, 1878 - Ciudad de México, 1945) Físico español. Estudió el bachillerato en La Laguna y se licenció en ciencias físico-matemáticas en la Universidad de Madrid. En 1901 se doctoró con una tesis Sobre la variación diurna de la componente horizontal del viento, momento a partir del cual comenzó a investigar sobre las propiedades de los electrólitos, la resistencia de la manganina y sobre la variación de la resistencia del níquel y del hierro en el seno de un campo magnético, trabajos cuyos resultados fueron publicados en los Anales de la Sociedad Española de Física y Química.

Pronto comentó a especializarse en el estudio de las propiedades magnéticas de la materia, tema al que dedicó prácticamente toda su vida de investigador. En 1905 obtuvo por oposición la cátedra de electricidad y magnetismo de la Universidad de Madrid. Algunos años después, en 1910, la Junta para Ampliación de Estudios creó el Laboratorio de Investigaciones Físicas, cuya dirección se le otorgó a Cabrera. Como director del laboratorio, contribuyó considerablemente a impulsar la investigación física en España.

En 1912 obtuvo una pensión de la citada Junta para visitar diversos laboratorios de Europa y continuar sus investigaciones sobre el magnetismo. En mayo del citado año llegó a Zurich, donde trabajó en el laboratorio de física del Politécnico, que dirigía Peter Weiss. En este laboratorio realizó investigaciones sobre el magnetismo, en particular de magnetoquímica, en colaboración con Enrique Moles y Ormella.

Visitó, además, los laboratorios de física de las Universidades de Ginebra y Heidelberg y la Oficina Internacional de Pesas y Medidas en París. A su regreso a España puso en práctica en el Laboratorio de Investigaciones Físicas las técnicas aprendidas en Zurich, con distintas variantes y perfeccionamientos, y continuó sus trabajos de magnetismo, muchos de ellos realizados en colaboración con el citado Moles, Arturo Duperier y otros investigadores.

Entre 1910 y 1934 Cabrera publicó alrededor de ciento diez trabajos. Contribuyó al conocimiento del campo magnético de Hund y Van Ulleck, estableció la ley que regula las variaciones que experimentan en el sistema periódico de los elementos los momentos magnéticos de los átomos de la familia del hierro ("curva de Cabrera"), y dio una interpretación teórica de la misma. Modificó además la ley de Curie-Weiss para las tierras raras, dedujo una ecuación para el momento magnético del átomo incluyendo el efecto de la temperatura y mejoró muchos dispositivos experimentales.

Además de su importante labor como investigador y como impulsor de la investigación teórico experimental en España, Cabrera desarrolló también una considerable tarea de introductor y difusor de las modernas teorías físicas. En 1908, en el Primer Congreso de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias, Cabrera dio una conferencia sobre "La teoría de los electrones y la constitución de la materia". En esta conferencia explicó por primera vez en España el experimento de Michelson-Morley, hizo una crítica del "arrastre del éter", mostrando su contradicción con el experimento de Bradley y explicó la hipótesis de contracción de Lorentz-Fitzgerald y la significación de las ecuaciones de transformación de Lorentz.

En 1910, Cabrera ingresó en la Academia de Ciencias de Madrid pronunciando un discurso sobre "El éter y sus relaciones con la materia en reposo", en el que analizó la función que el concepto de éter desempeñaba en la física, sometiendo a crítica dicha noción; en 1912 publicó en la Revista de la Academia de Ciencias de Madrid un trabajo titulado "Principios fundamentales del análisis vectorial en el espacio de tres dimensiones y en el Universo de Minkowsky". En este artículo Cabrera expuso las bases de la teoría de la relatividad especial.

Este mismo año, 1912, Esteban Terradas publicó una reseña amplia del libro de Max von Laue titulado Das Relativitätsprincip, aparecido el año anterior. Con estos trabajos Cabrera y Terradas dieron a conocer en España la teoría de la relatividad especial. Años después, en 1923, el propio Cabrera publicó un libro titulado Principios de relatividad, dedicado a la relatividad especial y general.

La labor de Cabrera y de otros científicos, como Miguel Ángel Catalán y Julio Palacios, impulsó la creación en 1932 del Instituto Nacional de Física y Química, con la ayuda de una donación de la Fundación Rockefeller, instituto del que más tarde sería nombrado director. Además de los diversos congresos y reuniones científicas internacionales en los que participó como delegado de España. Cabrera era miembro de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (de la que fue secretario general), miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de París y, desde 1928, formaba parte del Consejo científico del Instituto Internacional de Física Solvay (la propuesta fue hecha por Marie Curie y Albert Einstein).

En España fue rector de la Universidad de Madrid, presidente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, miembro de la Sociedad Española de Física y Química y miembro (desde 1936) de la Academia Española. Tras la guerra civil, Cabrera, como tantos otros científicos españoles, tuvo que exiliarse y se trasladó a México donde, desde 1941 hasta su muerte fue profesor de la universidad de la capital.

Guillermo Cabrera Infante

(Gibara, Cuba, 1929) Escritor cubano, nacionalizado británico. Fundó en 1951 la cinemateca de Cuba, de la cual fue director hasta que el general Batista ordenó su cierre, labor que compaginaba con sus artículos de crítica cinematográfica para la revista Carteles, que publicaba bajo el seudónimo de G. Caín (1954-1960). Dirigió así mismo la revista literaria Lunes de Revolución, prohibida en 1961 por Castro. En 1966 publicó su primera novela de renombre, Tres tristes tigres, cuyo carácter experimental radica en el uso ingenioso del lenguaje en su registro más coloquial y el juego constante de guiños y referencias a otras obras literarias. Fue diplomático en Bruselas, hasta que rompió definitivamente con el régimen castrista y se instaló en Londres. Ha escrito otras novelas destacadas, como Vista del amanecer en el trópico (1974), Exorcismos de esti(l)o (1976) y ensayos como Vidas para leerlas (1998). En el año 1998 recibió el Premio Cervantes.